Amar en Bogotá siempre ha sido un acto de resistencia contra la brisa helada de la sabana, pero en este nuevo ciclo urbano el romance en la capital ha adquirido una sensación distinta, una mezcla fascinante entre la vida digital hiperconectada y ese impulso profundo por lo auténtico que define al carácter bogotano. Hoy Bogotá se comporta como